Es necesario conocer las oposiciones y maquinaciones del enemigo, de lo contrario nos pueden tomar por sorpresa. La idea es que no seamos víctimas o ignorantes, sino al contrario, que nos anticipemos sabiendo que el adversario no descansa. No todas las situaciones contrarias son casualidades o situaciones naturales, muchas cosas son resistencia, oposición, cosas contrarias a la voluntad y a la bendición de Dios para tu vida, provienen de ataques del enemigo, pero si no estamos apercibidos y bien entendidos de cómo operan podríamos ser tomados por sorpresa.
2ª Corintios 2:10-11 “Y al que vosotros perdonareis, yo también: porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en la persona de Cristo; para que no seamos engañados de satanás, pues no ignoramos sus maquinaciones”. Está hablando de perdonar, el apóstol era muy categórico para poder anticiparse a las maquinaciones de satanás, y una de ellas es cuando no hay un finiquitar de una deuda en el sentido espiritual. “Perdona nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores” (Mt. 6:12), aquí se está hablando de agravios que se puedan recibir. ¿Por qué es tan importante perdonar? Leemos claramente que si no terminamos esa situación damos lugar a satanás y entonces sus maquinaciones vienen a ponerse en práctica. Maquinación es planificar “ataques estratégicos”, bien predeterminados para tomar ventaja, y lo puede lograr cuando tenemos una situación inconclusa en el mundo espiritual, sea pedir perdón o perdonar. satanás gana ventaja cuando los cristianos no perdonan, cuando no liberan a la persona con la que ha habido una discrepancia, y la peor pérdida de tiempo es agarrarla contra el hermano pues el diablo lo que quiere es que peleemos contra carne y sangre, esa sería una lucha vana, pues nuestra verdadera lucha es contra principados y huestes espirituales. (Efe. 6:10-13)
(Neh. 2:19; 4:1-3) Tomando la figura de Nehemías el restaurador cuando estaba edificando la muralla de Jerusalén, vemos cómo un hombre de Dios que está trabajando y está aportando, es visitado por enemigos que se burlaban y murmuraban de él. Cuando haces algo para Dios, ten por seguro que es normal la resistencia porque hay un reino que se está oponiendo a ese plan de restauración, pero no es ese un motivo para dejar de hacerlo, porque “más poderoso es el que está con nosotros que contra nosotros” (1 Juan 4:4). Nuestro enemigo tiene límites, pues Dios nos ha puesto un cerco de protección. Si en algún momento abriste una puerta y quitas la protección, y te metes al territorio donde está el enemigo, entonces tendrás bajas y pérdidas. Se puede alguien meter al territorio del enemigo sin estar preparados o simplemente abrir puerta con un pecado no confeso.
Efesios 4:26-27 “Airaos, y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo; ni deis lugar al diablo”. Si termina el día y no arreglas una situación, el enojo crece y puede llegar a pecado. ¿Ha ofendido Ud. a alguien? O el orgullo y los años hasta han puesto ya un muro, debe arreglar eso, no de lugar al diablo.
1ª Pedro 3:7 “Vosotros maridos, igualmente, habitad con vuestras esposas sabiamente, dando honor a la mujer, como a vaso más frágil, y como a herederas juntamente de la gracia de la vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas”. Esta es otra forma de tener impedimento en la comunión con Dios, hay esposos que se quitan el habla, pero los esposos deben entender que las esposas son coherederas de la gracia. Tenemos que entender que las maquinaciones de satanás van a estar constantemente sobre nosotros. No sobre estime al enemigo, pero tampoco lo sub-estime, sino Jesús no hubiera dicho “en mi nombre echarán fuera demonios” (Mr. 16:17).
No puedes pasar por alto que la lucha que tienes y que no deja liberar la bendición, pueda ser por una resistencia del enemigo. Cuando estamos trabajando por el bien de alguien y llevando el mensaje de salvación debemos presupuestar la resistencia. Daniel 10:13 Daniel clamó y esperó 21 días, y viene la respuesta a través de un ángel explicando que hubo gran resistencia en los aires con un principado, está hablando de una jerarquía espiritual de las tinieblas. Jesús fue a Gadara a liberar a un endemoniado, y en el camino se levanta la tormenta, dice que Él increpó los vientos y los hizo enmudecer, (Lucas 8:26-39)
Hebreos 11. 33 “Por fe ganaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon las bocas de los leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de cuchillo, convalecieron de enfermedades, fueron hechos fuertes en batallas, trastornaron campos de enemigos extraños.” No se hicieron fuertes lloriqueando, sino peleando en la batalla. A veces hemos dejado ir las bendiciones, y permitimos que se echara a perder la tremenda victoria que Dios nos quería dar. No te vas a hacer fuerte en una esquina lloriqueando. Te vas a hacer fuerte en batalla. La iglesia de Cristo pelea también como soldado. “Someteos a Dios, resistid al diablo y de vosotros huirá” (Santiago 4:7). Examina tu corazón qué áreas de tu corazón te están impidiendo crecer y entrega al Señor lo que tienes que entregar, vas a ver florecimiento en tu vida, el Señor ya ha puesto al enemigo bajo tus pies, es la promesa que el Señor dio a su iglesia.



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